ca

La emociones en el aprendizaje

Un entorno emocionalmente positivo es clave para mejorar la memoria, la atención y la motivación en el aula.

Las investigaciones han demostrado que el aprendizaje es mucho más efectivo cuando se desarrolla en un entorno emocionalmente positivo y seguro. Este contexto facilita la estimulación de la actividad en las redes neuronales, reforzando las conexiones sinápticas y optimizando así los procesos de memoria, atención y aprendizaje.

La educación emocional es fundamental, ya que la emoción interviene en múltiples aspectos de la vida. Por tanto, las escuelas deben garantizar que los alumnos reciban herramientas que les capaciten para autorregular sus emociones. Avantis, a través del proyecto EMOCIÓNATE, pretende ofrecer a sus alumnos recursos que ayuden a mejorar su gestión emocional. Es el gran reto del docente: acompañar a los alumnos en el proceso de identificar sus propias emociones y las de los demás, ponerles nombre y verbalizar los sentimientos que estas generan.

Las emociones no solo actúan como compañeras inseparables en el proceso educativo, sino que también moldean profundamente su calidad y eficacia. Funcionan como un filtro a través del cual percibimos y procesamos la información. Podríamos decir que “todo lo afectivo es efectivo”, ya que la emoción interpelada positivamente puede ofrecer la mejor versión del alumno; mientras que si aflora una emoción negativa, como la ira o la frustración, puede bloquear el aprendizaje.

Cuando un alumno se siente emocionalmente atraído por un contenido, su capacidad para absorber y retener ese conocimiento mejora significativamente. Por el contrario, el estrés o la frustración pueden obstaculizar este proceso, dificultando la concentración y la asimilación. Por ello, uno de los grandes retos del docente es cultivar un ambiente emocionalmente estimulante, que favorezca el bienestar emocional y facilite un aprendizaje más profundo y significativo.

Recordemos que las emociones están estrechamente ligadas a la motivación educativa. El entusiasmo es un poderoso motor que impulsa la búsqueda activa del conocimiento. Por tanto, comprender y gestionar las emociones no solo mejora la calidad del aprendizaje, sino que también fomenta la autonomía y el deseo de aprender de por vida. Las emociones son elementos intrínsecos a la acción educativa. Reconocer su importancia es esencial para nutrir tanto la mente como el corazón de los alumnos, despertando nuevas áreas de curiosidad y proponiéndoles retos que les ayuden a superar sus propios desafíos.

Text elaborado por Ana Zamorano

Para estar actualizados diariamente puede seguirnos en nuestro Instagram.

Share
Published by
Blanca Del Cacho

Recent Posts

Nuevo episodio del podcast “¿Quieres aprender?”: una conversación necesaria sobre el acoso escolar

Dolors e Isabel, del equipo psicopedagógico de Avantis, Pineda y Xaloc, reflexionan sobre el bullying…

2 semanas ago

Portafolio en I4 e I5: los alumnos toman el protagonismo

Una tutoría personalizada con las familias donde los alumnos comparten sus trabajos con entusiasmo.

2 semanas ago

Descubre la nueva biblioteca de Avantis

Un espacio IB innovador donde los alumnos pueden explorar el mundo de los libros e…

2 semanas ago

Avantis alcanza posiciones destacadas a nivel nacional, autonómico y local

El centro destaca en el ranking de Micole con excelentes posiciones.

4 semanas ago

Los alumnos de I5 visitan Pineda y Xaloc

Una jornada donde los pequeños han participado en diversas actividades que combinan educación, juego y…

4 semanas ago

Un paso más cerca de ser Colegio IB

La visita de consulta del Programa de la Primaria (PEP) destaca la fuerza de la…

4 semanas ago